Bello Abril

Nos pasan tantas cosas en la vida, que si aparece el sol hay que dejarlo pasar... Abril, otra vez, para que no tengamos soledad. Y las violetas que coronan tu tristeza y las guirnaldas de tu inmensa soledad sos tan hermosa que jamás vas a dejar de brillar así aquí o allá... Sos parecida a los planetas que se mueven por ahí que no podés parar ya nunca de girar... Para que no tengamos soledad... para que no tengamos nunca más soledad... Fito Paez.

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Nombre: Abril Lech
Ubicación: Buenos Aires, Argentina

viernes, septiembre 21, 2007

Memes

Llegan a cada momento. A veces son juegos, otras caricias en forma de premios, otras maneras de conocernos. Los memes son también llamados "genes culturales" porque lo que hacen es transmitir algún conocimiento a otros.

O sea: es un comentario, una frase, una idea que rápidamente es propagada por la Web, usualmente por medio de Blogs. El neologismo memes fue creado por Richard Dawkins por su semejanza fonética al término genes.

Dejo aquí una visión muy interesante al respecto que leí de Deepak Chopra, que amplía un poco el concepto y le da otro sentido de trascendencia. Y nos prepara para un post que publicaré mañana o en unos días... besos de viernes...

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lunes, febrero 19, 2007

Página 123


Quantum me ha pasado un meme con la siguiente propuesta:

Se trata de buscar la página 123 del libro que estén leyendo, contar las cinco primeras líneas y transcribir el párrafo que viene a continuación. Luego hay que pasarle el testigo a cinco bloggeros más, que en mi caso y sin alterar a quienes tienen Blogs Temáticos como Laurel y Máximo, son:

Azul Caleidoscopio
Ontokita
Fgiucich
Gonzalo
Lluvia
Pepe Luis

Estoy leyendo, entre otras cosas, "El vuelo de la Reina", de Tomás Eloy Martínez, (Edición Alfaguara) que ya he dejado abandonado dos veces y en la tercera, como es la vencida, lo terminaré. Transcribo el párrafo de la novela, que gracias a este juego me han dado más ganas de avanzar, porque miren lo que dice:

“...iría superando una prueba tras otra durante muchas semanas, hasta que algún editor reparara en ella y proclamara su talento, o hasta que alguna noticia extraordinaria se le cruzara en el camino – una noticia como la de ese día en el convento, por ejemplo- y le permitiere sentir que lo había dado todo, que la escritura le salía de las entrañas. Quería llegar a un punto en que, leyéndose a si misma, se dijera: esto soy yo, sólo hasta acá llega mi cuerpo porque así está hecho, con estos sentimientos e indignaciones y sollozos y justicias.”

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