Bello Abril

Nos pasan tantas cosas en la vida, que si aparece el sol hay que dejarlo pasar... Abril, otra vez, para que no tengamos soledad. Y las violetas que coronan tu tristeza y las guirnaldas de tu inmensa soledad sos tan hermosa que jamás vas a dejar de brillar así aquí o allá... Sos parecida a los planetas que se mueven por ahí que no podés parar ya nunca de girar... Para que no tengamos soledad... para que no tengamos nunca más soledad... Fito Paez.

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Nombre: Abril Lech
Ubicación: Buenos Aires, Argentina

martes, enero 18, 2011

José Ignacio - Uruguay

En mi recuerdo cuando éramos chicos un día de nuestras vacaciones se destinaba a la "excursión a José Ignacio". Había que pedirla, insistir y ayudar a organizarla porque a los grandes no les daba demasiada gracia.

Como era un pueblo que quedaba "mas allá", uno se preparaba un picnic con todo lo que podría llegar a consumir en ese día. Esto se fue repitiendo en los primeros años de la adolescencia, con el agregado de la guitarra y el mate, en grupos de amigos.

Las playas las recuerdo como las mejores de todas las vacaciones, posiblemente por aquella lejanía y porque se disfrutaba desde temprano hasta la caída del sol. Arenas solitarias con el mítico faro como testigo mudo de aventuras, fogones, peñas con guitarra, según nuestras edades. Volvíamos por lo general con las mejillas encendidas y agotadísimos.
¡Las cosas han cambiado tanto!

Ahora la mayoría de las fiestas multitudinarias y de onda se hacen cerca de La Boyita -casi llegando a José Ignacio- de acceso claro, rápido y bien distinto al camino original, la vieja ruta nacional 10 destartalada y apenas señalizada que nuestros padres supieron conocer.

Es tanta la gente que veranea actualmente en José Ignacio que las playas dejaron de ser aquellas solitarias arenas donde "sólo corre el viento", aún cuando sigue siendo de los lugares más lindos de la costa de Maldonado y nunca tan pobladas como las playas de las primeras paradas de Punta del Este.
Un pueblo "gourmet", con pintorescos restaurantes donde encontrarse con amigos y degustar pescados, mariscos, gambas a la plancha o el famoso omelette de algas que solíamos comer en Santa Teresita y que aún hoy se ofrece como plato típico del lugar.
La urbanización es impresionante. Año a año parece diluírse el viejo pueblito de pescadores que se interna en el mar desafiando los vientos con su viejo faro, construído en 1877, de playas casi vírgenes y grandes médanos. Las casas comienzan a invadir cada metro cuadrado y uno desea en silencio que algo detenga tanta construcción.
El pueblo sigue siendo pintoresco y muy bello. Aún quedan caminos sin asfaltar y restos de antiguas construcciones. Invadido en enero por cantidad de familias, automóviles, camionetas, mas tranquilo en febrero, y decididamente pacífico el resto del año.
Al igual que en Punta del Este, existe una playa Brava y otra llamada Mansa, apenas separadas por unas cuadras de distancia. Al igual de lo que sucede en Punta del Este, en José Ignacio se le denomina Playa Brava a la que queda sobre la costa este de la pequeña península y Playa Mansa a la que mira hacia el oeste.
El faro -de tercer nivel- es el ícono del lugar. Construído en 1877, con una altura de 32,5 metros, un alcance geográfico de 16,5 millas y lumínico de 9 millas. Su intensidad luminosa es de 1550 candelas y emite un destello blanco cada 2 segundos.
En los últimos tiempos sus playas han visto megafiestas, desfiles, caballos jugando al polo, y en los proximos días -del 21 al 23 de enero en Chacras del Faro- El Green Film Fest que exhibe las películas que han sido mas premiadas sobre medio ambiente.
Personajes de todas partes del mundo desfilan por sus simpáticas callecitas. este año uno de los que más llamó la atención fue Ronnie Wood, el guitarrista de los Rolling Stones, quien dijo estar tan fascinado con el lugar que prometía volver con todo el grupo a brindar un recital allí mismo.
Y hasta la cantante Cyndi Lauper se hizo presente brindando un increíble show en vivo rememorando sus grandes temas, en ocasión de la fiesta Lacoste, en el Parador La Huella. Show que finalizó con un deslumbrante show de fuegos artificiales a orillas del mar.

Los locales de ropa, artesanías, regalos y demás tentaciones tienen la particularidad de estar un poco al aire libre, un poco dentro de una casa, o pegadito a un bar o restaurant, los objetos distribuídos por el parque si el día está lindo, una onda bien relajada y tranquila hasta para hacer shopping.
Y si bien los precios no son tan relajados, la gente compra de todos modos.


Con estas postales de José Ignacio los dejo soñando o planificando. Vale la pena ir si se está por Punta, quedarse por el día y regresar. Aún con clima ventoso, como nos tocó a nosotros, se lo disfruta.

Las fotos las tomé fuera de temporada, ahora la cantidad de gente, camionetas, toldos, y demás impedirían disfrutar acabadamente el paisaje y la foto de la mansa que aparece aquí abajo, justo en la bajada de la Posada del Mar, se vería muy distinta.

Tanto que ustedes dirían que son dos sitios diferentes. Y no.

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2 Comments:

Blogger MAR said...

Que lindos recuerdos...las cosas han cambiado sí, pero igual sé ve todo genial!!!!.
Mi hija mayor fue a pasar el año nuevo a Pinamar y luego a Punta del Este...llego feliz.
Un abrazo grande para ti y que viva el Verano y la amistad.
Besitos.
mar

1:06 p.m.  
Blogger Andres Monder Vermon said...

lindo relato,
estoy de acuerdo,
la riqueza de lo natural, la sencillez de las construcciones, las alegrias de momentos sanos compartidos, como postal del pasado;
la voracidad del consumo y lo superficial por otro lado como moneda corriente del presente,

y siempre el mar sanando todo ....

7:21 p.m.  

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